¿QUÉ ES LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA?
La estimulación temprana o estimulación precoz es un conjunto de técnicas utilizadas para favorecer el desarrollo del niño en la primera infancia, entre los 0 y 6 años, cuando el cerebro se caracteriza por su alto grado de plasticidad.
Aprovechar esta disposición natural para el aprendizaje puede ayudar a corregir trastornos reales o potenciales del desarrollo (en ese caso hablaríamos de atención temprana) pero podemos brindar a nuestro bebé experiencias enriquecedoras simplemente para poner sus neuronas a trabajar.
Las conexiones neuronales que se estimulan, perduran, las que no, desaparecen. Es decir, lo que se aprende por efecto de las experiencias, se incorpora de manera natural (deja huella) y estará disponible en un futuro.
Un correcto desarrollo depende de factores tanto genéticos como ambientales (de orden biológico y psicosocial) entre los que se encuentra la interacción con el entorno y la percepción de todo cuanto le rodea. Es muy importante proporcionar al bebé un entorno rico en estímulos adecuados, ya que es una condición determinante en el desarrollo emocional, de funciones comunicativas, conductas adaptativas y actitud ante el aprendizaje.
Te ofrecemos unos consejos para potenciar las capacidades de tu bebé utilizando el material de minichic:
· El cerebro infantil es más moldeable cuanto menor es su edad. No se trata de una carrera contra reloj para acelerar sus procesos, si no de aprovechar plenamente su potencial desde el nacimiento.
· Los productos minichic están diseñados para integrarse de forma natural en la ambientación de los espacios infantiles, de modo que estén al alcance de los sentidos del bebé.· Sin embargo, para sacar todo el rendimiento a este material, lo ideal es utilizarlo en varias sesiones de pocos minutos al día. Conviértelas en un juego: la diferencia entre una sesión aburrida y repetitiva o una actividad amena está en tu actitud y, por supuesto, la elección del momento oportuno· Cada producto minichic tiene instrucciones e ideas para facilitarte la estimulación. Colocando las flashcards o grabados de la serie minichic estimula junto al cambiador, puedes aprovechar los momentos del cambio para realizar las sesiones. También dan muy buen resultado las láminas educativas junto a la bañera.
· Para que la estimulación sea efectiva debemos tener en cuenta las etapas más propicias, los procesos perceptivos, el material y técnicas utilizados y, aunque no hace falta una disciplina férrea, sí que se requiere un cierto ritmo y repetición.· En cada producto minichic encontrarás estos símbolos que te indican el área que ayudan a desarrollar
· Durante siglos las madres han estimulado de forma intuitiva a sus bebés hablándoles, acariciándoles, cantándoles una canción…· Nadie mejor que tú sabe cuando tu bebé está relajado, activo, cansado… decidid juntos cuándo comenzar o terminar una sesión. Se trata de despertar su interés, no de obligarle a prestar atención.
· Nada sustituye tu cariño, que multiplica los efectos beneficiosos de cualquier actividad. Recuerda que los vínculos afectivos son vitales para su desarrollo.
¿QUÉ SON LOS ESPACIOS INFANTILES INTELIGENTES ?
Descubre los espacios infantiles inteligentes, un nuevo concepto creado por Minichic, la única empresa española especializada en arquitectura, diseño y arte para los más pequeños.
Porque ellos tienen el derecho y la necesidad de ocupar espacios que favorezcan su desarrollo y les proporcionen bienestar.
Porque sólo tomando en consideración los procesos físicos e intelectuales de los niños lograremos satisfacer sus demandas .
JUEGO
El juego es el principal medio de aprendizaje en la primera infancia.
En minichic hemos diseñado diferentes parques infantiles que añaden valor formativo y favorecen el desarrollo psicomotriz.
Nuestras vanguardistas casetas de jardín ponen a trabajar su imaginación y le ofrecen el microcosmos en el que experimentar con el juego simbólico.
DESARROLLO
Entre los 0 y los 6 años el cerebro infantil se caracteriza por su enorme y natural predisposición al aprendizaje.
Nuestros proyectos de arquitectura para centros de educación ofrecen múltiples posibilidades de experiencias diversas y, por tanto, multiplican las oportunidades de aprendizaje.
Los productos de las series estimula y educa permiten rodear al niño de estímulos adecuados, como flashcards o láminas didácticas
BIENESTAR
El significado emocional de los espacios es enorme, sobre todo cuando hablamos de arquitectura hospitalaria infantil, un área que nos interesa especialmente.
Para la ambientación de estos y otros espacios te ofrecemos soluciones como rótulos, murales, grabados y las obras de arte de minichic gallery, creadas por artistas de prestigio expresamente para los niños.
¿QUÉ SIGNIFICAN LOS SÍMBOLOS FAVORECE?
ESTÍMULO VISUAL
La vista proporciona el 80% de la información al cerebro. Sin embargo, es el sentido que más tarda en madurar.
A mirar se aprende, sobre todo entre el primer y cuarto mes, una etapa en la que el cerebro está mejor preparado para establecer conexiones relacionadas con la visión.
Mostrando al bebé estímulos adecuados le ayudamos a prolongar el periodo de fijación de la mirada y favorecemos, en un futuro, la capacidad de interpretar símbolos escritos, como letras y números.
Numerosos estudios muestran las preferencias visuales de los recién nacidos: les llaman la atención las zonas de alto contraste, especialmente los contornos de las figuras y, por supuesto, el movimiento. Por eso la utilización de materiales en blanco y negro resulta eficaz en la estimulación temprana, sobre todo cuando se realizan sencillos ejercicios, como por ejemplo desplazamientos del estímulo, que favorecen la atención visual, la coordinación ojo-mano o fortalecen el control voluntario de los movimientos oculares.
ESTÍMULO SONORO
El oído se desarrolla incluso antes de nacer, hacia la semana 24 de gestación, es decir, es una habilidad que el neonato ya trae y por eso es un canal muy apropiado para la estimulación. Además, es un factor clave en el aprendizaje del lenguaje y, por tanto, de la comunicación.
La estimulación auditiva busca que el niño pase de oír, que es un proceso pasivo, a escuchar, que es un proceso activo. Cuanto más precoz sea la estimulación sonora, más rápido se desarrollará el proceso auditivo, que comienza con el reconocimiento, localización y discriminación de los sonidos.
Todos conocemos los beneficios de la música clásica, las melodías nítidas y complejas consiguen un efecto muy beneficioso en el niño de relajación-atención, pero el entrenamiento auditivo también deberá iniciarse con el descubrimiento y análisis de "ruidos naturales", especialmente la voz, que conduzca al niño a la apreciación de las diversas cualidades sonoras. Para ello nada mejor que hablar con el bebé, explicarle las cosas y presentarle diferentes experiencias sonoras.
Por último no debemos olvidar que los sonidos acompañados de otros estímulos (visual, táctil…) favorecen la integración sensorial, es decir, el proceso mediante el cual el cerebro relaciona la información que le llega desde los diferentes sentidos.
ESTÍMULO TÁCTIL
El tacto es la primera forma de comunicación del bebé, sobre todo con la madre, a través de la lactancia o las caricias. Es el órgano sensitivo más extenso, se desarrolla en toda nuestra piel, aunque los recién nacidos tienen especial sensibilidad en las yemas de los dedos, palmas de las manos, plantas de los pies y boca.
Los receptores sensoriales de la piel no sólo proporcionan al bebé sensaciones realmente placenteras (la apasiona el contacto piel con piel), sino que, además, proporciona mucha información sobre las características del entorno y del propio cuerpo (la postura o la localización de sus partes). Por eso la estimulación táctil debe comenzar desde el mismo momento del nacimiento. Para empezar:
¡Sigue tu instinto! Caricias y masajes rítmicos le tranquilizarán y ayudan al desarrollo del sistema nervioso.
¡Manos fuera de la ropa! No reprimas su necesidad de explorar tocando o chupando los objetos (con los límites del sentido común, claro).
Ofrécele actividades que le permitan percibir diversidad de cualidades, como textura, consistencia, temperatura, peso, forma…
ESTÍMULO OLFATIVO
El olfato, junto con el oído, son los canales más aptos para la estimulación temprana según recientes estudios sobre neurodesarrollo infantil, ya que son los sentidos que antes se desarrollan y que estimulan más rápido la actividad cerebral.
Jugar con los olores ayuda al bebé a combinar informaciones que le llegan desde diferentes sentidos (por ejemplo ver, escuchar y oler a su madre). Esto se llama integración sensorial y la respuesta de los niños suele ser mejor cuando percibe estímulos por varias vías simultáneamente.
Por otro lado, el olfato se asocia a las sensaciones, emociones y recuerdos. Los olores pasan directamente de la nariz al sistema límbico, la zona del cerebro donde se encuentran las emociones más primarias, es por eso que tienen un poder de evocación tan fuerte.
El recién nacido es capaz de reconocer a los padres, y en especial la leche de la madre, por su aroma, lo que le ayuda a saber a quién pertenece. Debemos tener esto en cuenta: el olor de los padres le tranquilizará.
SINAPSIS
Las conexiones entre las neuronas o sinapsis se establecen por efecto de las experiencias que el bebé tenga, las que llegan a través de los sentidos y las de tipo emocional. Simplificando mucho, ya que los procesos son muy complejos, diríamos que esta capacidad de las neuronas de interconectarse es la que nos permite aprender y recordar.
Entre los 0 y los 6 años, el cerebro se caracteriza por su plasticidad neuronal, es decir, es más moldeable ya que la capacidad sináptica es mucho mayor. Por eso decimos que en este periodo el niño muestra una predisposición natural hacia el aprendizaje.
Las conexiones neuronales que se estimulan, perduran, las que no, desaparecen. Es decir, lo que se aprende por medio de la experiencia deja huella y estará disponible en un futuro.
Así por ejemplo, el niño que escucha música incluso antes de nacer, incorpora de manera natural esta sensibilidad y estará más dispuesto a conectarse con el lenguaje sonoro cuando sea mayor.
Por eso es tan importante estimular al bebé, brindarle experiencias enriquecedoras (de tipo intelectual, sensorial, afectivo…), porque de ellas dependerá que sus capacidades se desarrollen o queden latentes.
PSICOMOTRICIDAD
La psicomotricidad se refiere a la capacidad del niño para dominar sus movimientos, ser consciente de su propio cuerpo y expresarse a través de él.
Debemos considerarla como un elemento fundamental en la formación de la persona. Teóricos como Piaget afirman que la inteligencia se construye a partir de la actividad motriz.
Y es que está demostrado que en la primera infancia hay una gran interdependencia entre los desarrollos motor, afectivo e intelectual, ya que el aprendizaje parte de la propia acción del niño sobre el medio, los demás y las experiencias que recibe.
A nivel cognitivo, un correcto desarrollo motor permite la mejora de la memoria, la atención, la concentración y la creatividad del niño.
A nivel social y afectivo, permitirá a los niños conocer y afrontar sus miedos y relacionarse con los demás.
El desarrollo psicomotor se produce por la doble influencia de la maduración biológica y la estimulación recibida. Sin maduración no hay progreso, pero la maduración física por sí sola no garantiza el desarrollo pleno de las capacidades psicomotoras: el niño precisa de actividades que estimulen su aprendizaje.
La psicomotricidad se divide en dos grandes áreas:
Psicomotricidad gruesa: comprende la coordinación de movimientos amplios, aquellas acciones realizadas con la totalidad del cuerpo, como desplazamientos, control postural, equilibrio... Caminar, correr, saltar, rodar, practicar deportes…
La psicomotricidad fina Implica movimientos de mayor precisión que son requeridos especialmente en tareas donde interviene la coordinación óculo-manual, es decir, todas aquellas acciones que el niño realiza básicamente con sus manos, y que convierten a éstas en valiosos instrumentos. El dominio de la escritura sería el ejemplo paradigmático del desarrollo de esta área.
SOCIABILIDAD
Las necesidades afectivas, sociales, relacionales y de comunicación son tan primarias como cualquier otra. De hecho, podemos decir que el bebé muestra una predisposición innata para la sociabilidad. Muestra preferencia por estímulos que catalogamos como sociales: la cara y la voz humana, el tacto y temperatura del cuerpo y, sobre todo, la necesidad de establecer vínculos afectivos.
Estos vínculos afectivos son la base para la adquisición de conocimientos, habilidades, costumbres, normas etc. que le caracterizarán como individuo perteneciente a una determinada cultura o sociedad: es lo que llamamos proceso de socialización.
En este proceso intervienen diferentes factores o agentes socializadores, entre ellos la familia, la escuela, los amigos o los medios de comunicación. El papel del juego en el desarrollo social es fundamental, ya que a través de la actividad lúdica el niño se integra en el grupo, se comunica, se enfrenta a conflictos que habrá de solucionar, aplica su conocimiento del mundo o pone a prueba su imaginación. En resumen, se prepara para su integración social.
Destaca, como potente motor de socialización, el juego simbólico o de roles, en el que el niño imita al adulto, en el que "ensaya" con la realidad pero fuera de ésta y de sus posibles riesgos.
Por eso debemos actuar con especial sensibilidad para fomentar contextos de interacción armoniosos, ofrecer al niño entornos flexibles que favorezcan el juego dejando espacio a la imaginación.
LENGUAJE
El lenguaje es el principal medio de comunicación de los seres humanos y es una destreza que se aprende de forma natural en los primeros años de vida mediante la interacción del niño con otras personas cercanas (padres, hermanos mayores, educadores…)
Su desarrollo depende de dos factores igualmente importantes: la maduración física y las influencias ambientales. Si a un niño no se le habla, no aprenderá a hablar, por muy preparados que estén sus músculos y su cerebro.
El niño necesita una estimulación adecuada, y para ello nada tan fácil como hablar con él, incluso antes de que pueda comprender lo que se le dice. Debemos utilizar un vocabulario amplio, vocalizar bien, leerle, explicarle las cosas que ve, responder a sus balbuceos y, sobre todo, animarle a que se comunique. Por supuesto, todo esto lo haremos con mucho afecto y paciencia.
Respecto al lenguaje escrito (lectoescritura) es un tema que preocupa mucho a los padres, sobre todo hacia los 5-7 años, etapa en la que aprendemos a leer y escribir en la escuela.
Familiarizarse con las letras y los números desde edades tempranas facilitará el aprendizaje posterior, ya que el conocimiento es la base de más conocimiento, aunque no es necesario acelerar procesos, es decir, no hace falta enseñar a leer a un bebé.
Mediante juegos y material adecuado (libros, láminas educativas..), y con cierta constancia y mucho cariño podemos introducir al niño en el enriquecedor mundo de la lectura, que le reportará grandes beneficios en el futuro.
CREATIVIDAD - IMAGINACIÓN
La creatividad es una forma más de inteligencia. Las personas creativas son capaces de resolver problemas utilizando en pensamiento lateral o divergente. Es decir, son capaces de generar distintas ideas alternativas frente a un mismo problema partiendo no de la lógica, sino desde una enorme libertad y flexibilidad de pensamiento.
Los niños nacen con habilidades creativas que pueden aplicarse a todos los ámbitos de la vida y no sólo a actividades artísticas. De hecho, el mundo actual, en constante transformación requiere de mucha creatividad.
Por eso debemos conservar y estimular cualidades como la curiosidad, la imaginación, la sensibilidad, la espontaneidad o la singularidad y, por supuesto, asumir que un desarrollo mental flexible pasa por cuestionarse lo comúnmente establecido.
Estimular la creatividad es sugerir al niño experiencias que le permitan afrontar retos, atreverse. Es ofrecerle estímulos disparadores que le lleven a generar sus propias ideas y pensar de una manera diferente.
En este sentido, valoraremos los elementos más abstractos o sugerentes, (una obra de arte, una espacio, una forma…) que fomentan el uso del pensamiento divergente (lado derecho del cerebro) frente a lo más concreto o lógico, que nos lleva a utilizar el pensamiento convergente, racional (lado izquierdo).
JUEGO SIMBÓLICO
La simbolización es la representación mental de una persona, un objeto o una acción, incluso cuando se encuentran ausentes. Esta capacidad , que se manifiesta y desarrolla a través del juego simbólico, prepara al niño para poner una palabra (símbolo) en lugar de la persona, el objeto o la acción, y es el punto culminante del pensamiento.
Por eso decimos que esta forma de juego está vinculada al desarrollo del lenguaje (sobre todo cuando el niño empieza a narrar lo que hace), pero también a la creatividad, la resolución de problemas o la sociabilidad; es decir, con numerosos fenómenos cognoscitivos y sociales.
¿En qué consiste es juego simbólico? El juego simbólico comienza cuando el niño es capaz de jugar con las ideas e ir más allá de su cuerpo y de los objetos.
Es el juego del "como si…". Marcos hace como si diera de comer a su osito, Laura "va a trabajar" como si fuera mamá, los amigos en el recreo actúan como si fueran guerreros del espacio…
Es decir, el niño adopta un rol, o bien lo adoptan los juguetes u objetos, y experimenta con la realidad pero fuera de ésta. Es capaz de corregirla gracias a su imaginación, y según sus necesidades, lo que le ayuda a comprender el mundo que le rodea, a la realización de deseos o la compensación ante las frustraciones. El juego simbólico aparece alrededor del año y se prolonga durante toda la infancia, manifestándose de formas cada vez más complejas: primero el niño juega a hacer, luego proyecta estas acciones sobre otros objetos, más tarde imitará conductas de otros niños y de los adultos, atribuirá características de un objeto a otro, asimilará el papel de otra persona, se exigirá más fidelidad en su imitación de la realidad, compartirá estos juegos con otros… Por eso es importante promover y prestar atención al juego simbólico, una situación ideal para aprender, una pieza clave en el desarrollo intelectual.
IDIOMAS
Está claro que el aprendizaje de un idioma es tanto más fácil, rápido y natural cuanto antes empecemos.
El bebé está genéticamente preparado aprender dos idiomas. Y en esa etapa se tarda el mismo tiempo en hablar una lengua que dos, es el caso de los hijos de parejas con distintas lenguas maternas.
Y es que la enorme plasticidad del cerebro infantil hace que un bebé sea capaz de distinguir todos los sonidos, esto es, es sensible a todas las entonaciones propias de cada idioma. Pero por desgracia a partir de los 6 meses el niño va perdiendo esta capacidad y, ya cerca del año, su cerebro descarta los sonidos que no le son familiares, es decir, sólo reconocerá los que son propios de su lengua (los que son relevantes para él).
No todos tenemos la suerte de poder enseñar a nuestros hijos un segundo idioma en casa, pero podemos estimular su cerebro para que le resulte más fácil aprenderlo en el futuro. Recientes estudios han comprobado que los bebés que escuchan discursos en lengua extranjera durante sus primeros meses de vida aprenden más facilmente idiomas en el colegio o una vez son adultos, ya que los sonidos propios de ese idioma han dejado huella en su cerebro.










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